05 septiembre 2007

Fenómenos Cadavéricos. 3a Parte

Después de algunos días, toca hablar de las Livideces cadavéricas (Livor Mortis), y de la Hipostasis.

Tengo que mencionar que haré uso de imágenes, por lo que no pueden reclamarme nada si les parecen fuertes, porque ya les he avisado. Yo las veo light.

Comencemos.

Con el cese de la actividad cardiaca se inicia un amplio desplazamiento de la masa sanguínea que vacía las arterias, produciendo una hiperrepleción* de las venas. Esto sucede mediante una contracción vascular que progresa desde el ventrículo izquierdo a la periferia.

A partir de este momento, la sangre queda sometida de modo exclusivo a la influencia de la gravedad, por lo que tiende a ir ocupando las partes declives del organismo, distendiendo los capilares y produciendo en la superficie cutánea manchas de color rojo violáceo. Estas son las Livideces Cadavéricas.

Constituyen un fenómeno constante, aún en las muertes por hemorragia, siempre que no sea tan fuerte como para producir una exanguinación*.


1.- Evolución

Las Livideces comienzan a formarse poco después de la muerte, aumentando paulatinamente de color y extensión, aunque en algunas ocasiones se empiezan a formar ya en la agonía; se inician en forma de pequeñas manchas aisladas que van aumentando hasta que confluyen y abarcan grandes áreas.

En posición en decúbito supino hacen su primer aparición en la región posterior (atrás) del cuello, en el cual aparecen como manchas aisladas tras 20 - 45 minutos de la muerte, y desde los 45 minutos - 1 hora éstas empiezan a confluir.

En el resto de cadáver, aparecen de 3 a 5 horas después de la muerte, y ocupan todo el plano inferior del cadáver las 10 - 12 horas tras el fallecimiento.

Una vez establecidas, las livideces no suelen cambiar de forma ni de coloración, salvo circunstancias en las que el cadáver halla sido cambiado de posición, hasta que se inician los fenómenos de la putrefacción, que es donde las livideces se van invadiendo por el tinte verde oscuro y negruzco propio de estos.

Simultáneamente a la formación de las livideces, la piel de la región corporal opuesta va palideciendo hasta adquirir el color céreo característico de la muerte.


2.- Color

Por efecto de descomposición de los glóbulos rojos, la hemoglobina que contiene, se infiltra en los tejidos, adquiriendo tonalidades que dependerán según causa de la muerte.
Como ya he dicho antes, el color de las livideces es rojo violáceo. Varían entre rojo claro y rojo oscuro, dependiendo las circunstancias en que se propicie el fallecimiento. Por ejemplo:

En las muertes por intoxicación oxicarbónica, tienen color sonrosado. En intoxicaciones metahemoglobinizantes, adquieren un color achocolatado. En las asfixias, las livideces son de color rojo oscuro. En las muertes por sumersión y en la de los individuos que han perdido sangre antes de la muerte, son de rojo claro.



3.- Intensidad

La intensidad de éstas, depende de la fluidez del líquido sanguíneo. Por ejemplo, la intensidad es mayor en las asfixias, porque la sangre no se coagula con rapidez, mientras en casos de anemia o hemorragias, debido a la reduida cantidad de sangre y pigmento sanguíneo, son menos marcadas.



4.- Distribución

Esto va a depender de la posición del cadáver, ya que en los que se hallan boca arriba (decúbito supino), las manchas se forman en toda la superficie dorsal (detrás), excepto en las partes que se hallan sometidas a presión, pues esto impide que los capilares se llenen.

cuando el cadáver se halla boca abajo (decúbito prono), las livideces aparecen en el plano anterior del cuerpo (delante), teniendo también en cuenta que no se afectarán los puntos de apoyo.

Así pues, podemos decir que como regla general, las livideces se asientan el las zonas declives del cuerpo, indicando la posición en la que ha permanecido el cadáver.

Livideces en el plano posterior del cuerpo de este individuo. Los glúteos y región escapular, no las presentan debido a que fueron punto de apoyo del cadáver

Variedades de las Livideces.

Existen algunas variedades en las livideces, entre ellas podemos mencionar a la Púrpura Hipostática, que se caracteriza por la aparición de un punteado parecido a la ecarlatina. Según algunos autores, esto se debe a la Hipostasis cadavérica que puede ocasionar la rotura de vasos que aumentan la presión en los capilares, sobre todo si estos sufren degeneración grasa, tal como ocurre en la intoxicación fosforada o alcohólica, y en las septicemias*

Otra variedad son las livideces paradójicas, y se forman en relieves no declives. Aparecen en forma de manchas generalmente acompañadas de petequias* hemorrágicas, lo que también puede suceder en livideces verdaderas.

Se hallan en cadáveres que han permanecido en decúbito supino (boca arriba), en el área de la cara y regiones anteriores (adelante) del cuello y tórax, especialmente en muertes repentinas o asfícticas*.

Existen diversas teorías sobre el origen de esta variedad de livideces, siendo quizá la más acertada aquella que mantiene su génesis post mortal, interviniendo en su formación un componente activo, dinámico, vasculosanguíneo, que moviliza la sangre desde las arterias a las venas, encontrando el estasis* venoso y cardiaco derecho como osbtáculo y que es propio de estas muertes.

De esta manera ocurre una intensa dilatación y repleción* capilar, que dan lugar a estas livideces en zonas no declives.


Transposición de las livideces

El fenómeno de la transposición de las livideces, es la más llamativa y la de mayor importancia, pues nos habla de la posibilidad del transporte o desplazamiento de la lividez durante cierto tiempo después de su formación.

Una lividez cadavérica reciente, puede hacerse desaparcer comprimiendo fuertemente con el pulgar, o con cualquier superficie resistente con la cual ejercer presion sobre esta, e igualmente sucede cambiando la posición del cadáver.

El resultado de cualquiera de estas maniobras es un nuevo desplazamiento de la sangre hacia vasos no comprimidos, o hacia las nuevas regiones declives. Así es como se explica el fenómeno de la transposición, apareciendo de nuevo, las livideces en el punto declive actual.

Sin embargo, tras cierto tiempo de la muerte, las citadas maniobras se hacen negativas, gracias a que al cabo de 10 - 12 horas post mortem, las livideces se fijan en los puntos donde se originan.

Aunque tambien es posible encontrar en un cadáver livideces en dos planos distinos u opuestos. Esto ocurre porque el cadáver es removido habiendo comenzado ya el proceso de fijación de las livideces, sin haberse completado de todo. Entonces, las que se han formado en el primer lugar correspondientes a la posición primitiva del cadáver, palidecen sin llegar a desaparecer del todo, y al mismo tiempo, se forman unas segundas en el nuevo plano declive, que tampoco alcanzarán la total intensidad de su coloración. Estas dobles livideces constituyen un indicio seguro de que se ha cambiado la posición del cadáver antes de las 10 - 12 horas del fallecimiento.


Diagnóstico Diferencial.

Es muy importante diferenciar las livideces de la equimosis*

En los cadáveres recientes, practicamos una incision en la región donde aparece la mancha. Si fluye un poco de sangre al cortar los capilares, estamos ante una lividez.

Si nos encontramos con sangre extravasada, coagulada, y firmemente adherida a los tejidos, estamos ante una equimosis.

Si no estamos seguros, podemos lavar la incisión con agua. Si esta queda totalmente limpia, se trata de una lividez, en cambio, si el agua no nos limpia la sangre, se trata de una equimosis.



Este es el aspecto de una equimosis.

La incisión estaría desangrada o limpia, segun el caso, si se tratase de una lividez



Hipostasis visceral

Tal como ocurre en la superficie cutánea, se trata de la acumulación de sangre en las visceras, y ocurre en las partes declives del hígado, los riñones, el bazo, el corazón. Son a veces importantes en la zona posterior (detrás) de los pulmones, en la que adquieren una coloración rojo sombra, confundiéndose con una congestión de origen vital. En el intestino, aparece una coloración rojo lívida, con zonas de aspecto normal, situadas en los puntos de compresión. A nivel de cerebro, provocan un estancamiento de los senos venosos cerebrales.



Ejemplo de Hipostasis Visceral, acompañada de esas pequeñas manchas de color rojo más intenso, que son petequias en el pericardio, y aparecen como signos de asfixia mecánica




Glosario


Hiperrepleción - Exceso de acumulación de un líquido o sustancia dentro de una luz.
Ej. Hiperrepleción de las venas, Hiperrepleción del tubo digestivo
Exanguinación - Pérdida de sangre
Septicemia - Enfermedad infecciosa producida por el paso a la sangre de agentes patógenos con síntomas de extensa intoxicación.

Petequias -
Pequeños derrames capilares cutáneos del tamaño de una cabeza de alfiler.

Asfícticas - Ocasionado por asfixia.
Estasis - Estancamiento o aglomeración de sangre u otro líquido en alguna parte del cuerpo.
Repleción - Hartura, saciedad, atiborramiento, colmo.
Equimosis - Es el sangrado dentro de la piel o las mucosas, debido a la ruptura de vasos sanguíneos. Es un tipo de hematoma.



Con esto ponemos fin a esta tercera parte, adelantándoles que el siguiente post, tratará de la Rigidez Cadavérica.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Me ha servido para estudiar. Pero creo que debes incluir un poco más sobre cómo se determina, analizando las livideces, la data de la muerte.

Anónimo dijo...

excelente blog...! al igual que la persona anterior, también me ha servido para estudiar.
encontré particularmente útil las fotos respecto a la diferenciación entre las equimosis y las livideces... cuando me lo enseñaron, me costó imaginarme cómo sería.

Anónimo dijo...

Gracias ^^ , la verdad k me quería informar sobre todas estas cosas.. y bueno ya he dado un pasito mas.

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